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En el año 1703, la familia Gómez de Carandia edificó su Casona-Palacio en un emplazamiento privilegiado, entre Santillana del Mar y Comillas. Durante generaciones, esté refugio único presenció en silencio el paso del tiempo.
Hoy, restaurado respetando la sillería original y decorado con el gusto por la tradición, abre sus puertas para que usted disfrute de un auténtico legado de paz y descanso.
Rodeado de 5.000 m2 de jardin, con parking privado y gratuito, la Casona-Palacio cuenta con una Junior Suite con bañera de hidromasaje y minibar, más once habitaciones dobles, cuatro de ellas con terraza.
Todas las habitaciones cuentan con baño completo, televisor, conexión a internet, calefacción, secador de pelo y espejo de cosmética. Además, un salón de lectura y juegos y un amplio porche contribuirán a su descanso.
Y como colofón, la deliciosa gastronomía cántabra le espera en el agradable restaurante del Hotel, exclusivo para nuestros huéspedes.
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